miércoles, 6 de enero de 2010

Cangrejos vivos sobre cangrejos muertos



Creo que el error más grande de ésta obsoleta democrácia es que conforme el mundo se globalizó las comunidades no conocen a los líderes que eligen para representarlos y no hay un real vinculo hacia ambas direcciones. Uno deja que su voz sea representada por una voz que jamás escuchó ni lo ha escuchado ¿No sería más fácil observar los sistemas de gobierno de nuestros antepasados, como en los señoríos de nuestra amada Tlaxcala, y dejar de copiar, como ya vimos que no funciona, sistemas de gobierno que no nos pertenecen?

Mi pájaro de Berstain insiste en adoptar formulas europeas a lo Porfirista (ya mal de varios emperadores): caprichosamente. ¿No es obvio? En Francia la gente camina por la derecha, dejan espacio en los escalones por si alguien quiere subir más rápido, socialmente, aplican reglas de cortesía propias de la madurez de su colectivo. Nosotros, vivimos en el país de las vigas sueltas, donde nunca se planea una sola de las estructuras que hemos construído con debida determinación. Dónde si no es bajo presión no se trabaja. Donde en vez de dejar pasar al peatón, casi se le arroya.

¡Las cosas son tan simples! ¡Nuestro país está construído sobre las ciudades de nuestros abuelos! Para poder construir una ciudad nueva, uno no pone estructuras a lo pendejo para tapar las tumbas de los muertos que nos pesan encima de los hombros, uno derriba lo viejo, y después planea, de acuerdo a su aprendizaje propio, que quiere construir.

1 comentario:

latabernadenacir dijo...

Solo para discutir el primer párrafo; nunca se pudo hablar de democracia ya que, como lo mencionas, las comunidades no conocen a sus suspuestos representantes. Al no existir este relación no existe la democracia. Por lo tanto no es una democracia obsoleta, sino inexistente.